domingo, 10 de febrero de 2008

Acordes



Los acordes llegan a mis oídos...
Entran a mi alma
como una bandada de pájaros,
que irrumpe en la mañana,
conquistando el silencio
de esta soledad insomne…
Chocan con la tenacidad
de las paredes de un alma
probablemente endurecida con el tiempo…
Y despierta sentidos,
acucia desdenes,
permite que de la piel
salga un sudor de rocío:
la gota de dolor
que no se manifiesta hace tanto…
El compás acuna,
tranquiliza,
consuela…
He aquí el breviario,
una suerte de historia desarticulada,
palidecida de caricias,
mojada de lunas sin dueño,
donde la emoción penetra
hace tibio el momento,
y convierte en sol las sombras…

10 comentarios:

Ale Reyes dijo...

Está muy bonito tu blog.

Soy nuevo aca pero me estoy dando cuenta que ustedes las mujeres tienen un don especial para escribir y más alla de eso, para describir los sentimientos y emociones.

Un abrazo.

María Jesús Lamora dijo...

historias desarticuladas.
me gusta
un abrazo

Juan Lucas dijo...

Te doy un beso enorme, no nos dejes tanto tiempo sin saber de ti.
Besos.
Juan Lucas.

Macarena dijo...

Y viendo esa foto... Me pregunto a dónde van a parar los sueños que no podemos cumplir...

Me encanta lo que escribes.

Besos y abrazos

PS: Ahora pasaré más seguido por tu blog. :)

AGUALUNA dijo...

Los acordes, nos alegran, nos hacen suspirar, nos traen nostalgias añejas, nos hacen recordar que vivimos y sufrimos.
Nos permiten soñar y llegar muy lejos con sólo cerrar los ojos y abrir nuestra mente y nuestros oídos.
Son una ventana que nos mostrará que podemos revivir una vez más.

Hermoso!

Muchoa cariños amiga

AGUALUNA dijo...

Ahhh!! y gracias por el café...exquisito!!!

galatea dijo...

TANTO TIEMPO!!!... ysiempre muy lindas entradas.
Un abrazo.

AGUALUNA dijo...

María Inés querida, Feliz Pascua de Resurrección!!!

Besitos renovados
Agualuna

Yani dijo...

Pasaba a saludarte! Feliz Pascua atrasada! Un abrazo :)

Horacio Fioriello dijo...

Toda botella que encalla en la arena trae en su interior un grito de soledad, tu poema una reberencia a la dignidad de ser en clave de sol.