jueves, 25 de enero de 2007

Caleidoscopio

Antiguo pasajero de misteriosa luz,

singular arlequín de majestuoso manto,

que en juegos de antiguos resplandores,

recitas una melodía junto al arco iris.

Mueves, que te mueves y te mueves,

en volteretas recónditas de lustre,

eterno devenir, fiesta de vida,

secretos medulares bien guardados.

Vibración crepuscular, suave latido,

ulular de locas espirales,

traes un rayo blanco trasmutado,

en miles de colores convertido.

Precavido jinete del destino,

en aquel que Aquel dejó su herencia,

jugador certero de artificios,

en eternidad sin tiempo transformado.

sábado, 20 de enero de 2007

Noah

"Un cafecito entre amigos"







Juntarnos...Poder charlar de tantas cosas, algunas en común, otras no, armonía aún en la diversidad de ideas.
Pasar una buena noche con amigos, música grata, un cafecito y la infaltable bohemia de la palabra.


domingo, 14 de enero de 2007

"Manual de Jardinería Humana"

Las plantas nos enseñan que lo peor que le puede pasar a una persona no es morir, sino vivir muerto, sin estilo, sin perfume propio.
En el instante presente están el pasado y el futuro.
Cada segundo determina simultáneamente el futuro y expresa el ayer.
En la semilla está el bosque

Jardinería Humana (Parte III)

JARDINERIA HUMANA, es una homologación, un trabajo metafórico, imaginativo, escénico, "como sí", una visualización potenciadora, un llamado a la intuición, a la alta lógica, a la apertura del corazón, al pensamiento lateral, a la energía ascendida.
Es un modelo biológico, económico, ecológico, arquitectónico, musical, relacionado con la condición humana, es un juego de espejos.
Sólo la paradoja es capaz de abrazar la plenitud de la vida, la riqueza de la Jardinería Humana; el universo lógico unívoco, no expresa lo inasible, aquí sería una debilidad.
Toda planta para crecer necesita agua, elemento vitalizador universal, solvente amplio. También las personas para ser, necesitamos agua: H2O.
Por homologación la fórmula química puede leerse en Honestidad, Humildad y Osadía, sin estas condiciones básicas nos vamos transformando en hombres de segunda mano, serios en serie, sujetos autocon-miserados que vivimos en borrador pensando que la vida buena viene más adelante, después de este ensayo preliminar.
Las plantas nos enseñan que lo peor que le puede pasar a una persona no es morir, sino vivir muerto, sin estilo, sin perfume propio; no se preocupan por lo que hay después de la muerte sino por lo que hay antes, ahora.
En el instante presente están el pasado y el futuro.
El futuro es inventable no inevitable, se construye con lo que hacemos hoy.
Cada segundo determina simultáneamente el futuro y expresa el ayer.
En la semilla está el bosque.
El futuro que proyectamos es un recuerdo, un pensamiento más del yo-memoria.
Lo que vendrá es lo que nos animamos a hacer hoy.
La energía sigue al pensamiento por ley de atracción.
Del presente-semilla cosecharemos un posible cielo o infierno.
El primer paso es el último, la meta.
La planta vive conectada con el orden oculto, no comete el pecado de separación, sabe que cuando muere, muere, y allí mismo está la permanente gloria de ser.
Nos invita a que vivamos intensamente la nada que somos para sentir el perfume inmortal de la vida.
Con la mente en silencio, sin futuro, descubriremos la permanencia de nuestra real identidad.
El amor es el imán del alma.
Si estamos abiertos a la armonía del jardín seremos los beneficiarios del paisaje, no por propietarios del terreno sino por apertura del corazón.
El sol brilla en su propia gloria, y se brinda sin limitaciones para quién quiere gozar de la luz sin deslumbrarse ni cegarse.
El Jardín, con la misma generosidad, ofrece su belleza hospitalaria, llama a la sensibilidad no a la susceptibilidad, al compromiso, no al ruido.
Donde no hay amor, hay humedad; explicación, no descubrimiento; excusa, no asombro; rutina, no energía.
Ninguna certeza existe allí donde no es posible aplicar la Jardinería o en aquello que no puede relacionarse con la Jardinería.
Hay jardines interiores, los construimos con la magia de nuestra visualización creadora. Allí podemos investigar toda la plenitud de formas que nos permitimos imaginar.
Entusiasmo significa en theus, Dios adentro.
Todavía no hay leyes reglamentarias del espacio interno.
Dentro de nosotros hay increíbles galaxias y "agujeros negros" como los que los astrofísicos encuentran hoy, conmovidos, en el espacio exterior.
(El autor de este Fragmento de libro es Enrique Mariscal)

Jardinería (Parte II)



JARDINERIA: un jardín es una orquesta silenciosa, los colores son tonos de la melodía.
Para acudir a esta fiesta del silencio hay que estar atento, participar como las plantas sin imágenes, rótulos o cargos, abiertos al latido de la vida, sin disfraces, desnudos, afirmando naturalmente lo que somos.
Todos sabemos cuándo mentimos.
Los lirios silvestres reubican al soberbio Salomón, y el discurso de Buda se hace vano ante la impúdica presencia de la rosa.
Creatividad es calidad de escucha, el yo-memoria deja de parlotear.
Jardinería es respeto por la grandiosidad de la vida.
El universo nos supera inconmensurablemente en todos los planos.
No da lugar a hacer ni filigranas ni rúbricas.
La aproximación más directa es la más fructífera, lo que no quiere decir la más superficial.
Ninguna planta copia a su vecina para crecer, sigue su instinto de plenitud sin huelgas ni lamentos; hasta en los bloques de cemento surge el tallo verde anhelante de sol; como en la sequía total del desierto, el cactus consigue agua sin distracciones.
La vida es síntesis, afirmación.
Donde reina el sí nace el amor.
Un hombre de percepción abierta siempre vive en equinoccio.
Ninguna flor se abre para agradar a otra, asume plenamente su fugacidad, no demanda, contesta al desafío con lo que tiene no con lo que le falta, sus respuestas son hábiles, es responsable, contestación integrada, inteligente.
Por eso ninguna planta está sola, todo su tiempo es para vivir conectada con el orden implícito que mueve células y planetas, sin prisa ni pausa, paciente en el azul del cielo.
Los brotes primaverales son el fruto del trabajo silencioso del invierno.
En el jardín está operando la inteligencia de la vida, donde hay creatividad no hay chismes, hay realizaciones, orden manifiesto.
Quien está enamorado no vigila a transeúntes ocasionales, mira simplemente la calidad de su propio paso.
La intensidad expulsa lo vano.
La alegría sin objeto, como la tos, no se puede esconder.
Además, las plantas nos enseñan a estar conectados con el oxígeno renovador que ellas brindan para bien de todos, a aprender a reciclarnos con el servicio que prestamos.
(El autor de este Fragmento de libro es Enrique Mariscal)

sábado, 13 de enero de 2007

miércoles, 10 de enero de 2007

"Manual" (Parte I)

MANUAL:
próximo, respuesta ágil, aplicación múltiple, decálogo de señales.
Estar a mano es principio de paz, también apoyo y compañía.
La mano resume la prodigiosa evolución humana, es comunicación, diligencia cerebral, herramienta práctica que prolonga el brazo y cumple la intención, acaricia o apresa, da o retiene, dirige o pide, abre un encuentro, cierra el abrazo.
La mano es la totalidad del hombre; si está paralizada no ayuda, complica; separada del uso es una abstracción, como un bibliorato de recetas minuciosas, alimento de polillas.
La mano gana agilidad en el ejercicio; en la disciplina diaria del piano los dedos y las teclas se encuentran, es cuando la mano se hace música.
Un manual no es apropiado para los teóricos que detienen el trompo para observar su movimiento.
Este Manual es un instrumento de acción, síntesis práctica, aplicación, ganas de hacer ahí donde estás, en la vida, contigo mismo o con otros.
Lo que importa es la calidad de la tendencia, el resultado viene por añadidura.
(El autor de este Fragmento de libro es Enrique Mariscal)

martes, 9 de enero de 2007

Aristóteles



"La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia."

"En la poesía hay más verdad que en la historia."

jueves, 4 de enero de 2007

Anton Chejov


"Los hombres inteligentes quieren aprender; los demás enseñar."


lunes, 1 de enero de 2007

"De poetas y de locos todos tenemos un poco"

Los ojos de los poetas
no son como los otros ojos.
Su mirada es blanda,
reposada y a la vez inquieta,
iluminada y oscura
gris o multicolor.
Los ojos de los poetas
escrutan la vida,
embellecen el mundo,
rozan cielos estelares
donde no llegan los otros ojos.
Los ojos de los poetas
rompen universos,
los comunican,
los entienden.
Salen a brincar con el aire fresco
y se enlazan con los árboles
y ríen y lloran y cantan.
Los ojos de los poetas
bailan una eterna danza con el viento
besan flores, acarician hojas,
beben en fuentes infinitas.
Los ojos de los poetas
no son como los otros ojos...
Se parecen a los ojos de Dios.